Proteínas

Pollo, pavo y pato con diabetes gestacional: cocción, piel y fiambres

El pollo, el pavo y el pato al natural no tienen carbohidratos; en esta biblioteca, los productos procesados, como las salchichas, el fiambre en lonchas y los snacks de pavo, tienen de 1 a 4 g por 100 g. Así que esta guía trata de cocinar bien las aves en el embarazo, de la grasa de la piel, del fiambre, del hígado y de las aves de caza. La guía de proteínas da las normas generales; esta va más allá con las aves. 12 de los 33 alimentos de este grupo llevan una advertencia: cuatro hígados por la vitamina A, el fiambre y los productos curados por listeria, la salchicha de pavo por si queda poco hecha y el faisán por los perdigones de plomo. La guía sigue las recomendaciones españolas donde existen y, si no, al NHS británico. Algunas páginas de aquí aún no coinciden con él, en la cocción de las piezas, el fiambre y el ganso, y la guía dice dónde.

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33 alimentosÚltima revisión: 3 de septiembre de 2026Fuentes

Pechuga de pavo
Pechuga de pollo
Muslos de pollo
Muslos de pavo

Cómo los elegimos

Seis piezas al natural y carne picada, elegidas por su proteína y su grasa, y dos alimentos que están aquí por su norma: el fiambre de pollo por cómo conservarlo y la salchicha de pavo por la cocción. No aparece ninguno de los cuatro hígados, todos marcados para evitar, ni el ganso ni el faisán, mientras sus etiquetas no coincidan con el NHS.

Qué tener en cuenta

  1. Cocínalo del todo, también la pechuga de pato

    Las recomendaciones españolas para el embarazo piden cocinar la carne por completo hasta alcanzar los 71 °C, con el centro ya sin su color crudo. El NHS británico nombra el pollo, el pavo y el pato entre las carnes que deben cocinarse sin rastro de rosa ni de sangre, y explica que las bacterias pueden estar en toda la pieza de ave, no solo por fuera. Los CDC estadounidenses dan 74 °C en el interior, comprobados con un termómetro. La pechuga de pato poco hecha no cumple esa norma. En esta biblioteca, la salchicha de pavo lleva esa condición; las piezas al natural y la carne picada de ave aún no.[1] [2] [3] [4]

  2. No laves el pollo crudo

    Las recomendaciones españolas para el embarazo piden lavar a fondo las manos, las superficies y los utensilios después de manipular carne, pescado y aves. El NHS británico añade que lavar la carne antes de cocinarla aumenta el riesgo de intoxicación, porque el agua salpica bacterias a las superficies, y los CDC estadounidenses dicen que el pollo crudo está listo para cocinar y no hay que lavarlo. Lo que mata las bacterias es la cocción, no el enjuague.[1] [2] [3]

  3. La grasa está en la piel

    El NHS británico sugiere elegir pollo y pavo sin piel, o quitarla antes de cocinar, porque la piel de las aves tiene mucha más grasa que la carne. En esta biblioteca, la piel de pollo sola tiene 58 g de grasa por 100 g, frente a 3,6 g en la pechuga. Las alitas, que se comen con la piel, tienen unos 20 g.[2]

  4. Fiambre de pollo y pavo: refrigerado, según el NHS

    El NHS británico dice que las carnes cocidas frías, como el jamón cocido o el pollo, pueden tomarse en el embarazo si se mantienen refrigeradas y se consumen antes de su fecha de caducidad. Las páginas de esta biblioteca para el fiambre de pollo y de pavo, el pavo ahumado y el pastrami de pavo van más allá y piden calentarlos hasta que humeen, lo que es más estricto. El NHS también cuenta los fiambres en lonchas, también los de pollo y pavo, como carne procesada.[1] [2] [4] [5]

  5. Hígado y paté

    Los hígados de pollo, pato, ganso y pavo están marcados para evitar, porque el NHS británico incluye el hígado y sus derivados entre los alimentos que hay que evitar en el embarazo, por su vitamina A. Eso incluye el paté de hígado de pollo. Las recomendaciones españolas para el embarazo, además, piden evitar los patés que se venden refrigerados, sean o no de hígado.[1] [2] [4]

  6. El ganso y el faisán cuentan como caza

    El NHS británico incluye el ganso, la perdiz y el faisán entre la caza que hay que evitar en el embarazo, porque puede contener plomo. Esta biblioteca aún no coincide con él: la pechuga y los muslos de ganso están marcados como seguros, y el faisán solo lleva una condición sobre cómo se cazó. Hasta que se corrijan esas páginas, sigue al NHS.[4]

Comparación

Con y sin piel

Por 100 g
AlimentoGrasaGrasa saturadaProteínaImpacto en el azúcar en sangre
Pechuga de pollo
3,6 g1 g31 gbajo
Pechuga de pavo
3,6 g1 g29 gbajo
Muslos de pollo
8,2 g2,3 g24,1 gbajo
Muslos de pollo
12 g3,5 g27 gbajo
Alitas de pollo
20 g5,7 g27 gbajo
Piel de pollo
58,2 g16,5 g18,5 gbajo

De 3,6 g de grasa por 100 g en la pechuga de pollo y de pavo a 20 g en las alitas y 58 g en la piel de pollo sola.

Pollo, pavo, pato y ganso

Por 100 g
AlimentoGrasaProteínaCaloríasImpacto en el azúcar en sangre
Pechuga de pollo
3,6 g31 g165 kcalbajo
Pechuga de pavo
3,6 g29 g135 kcalbajo
Pavo molido
7,2 g27,1 g176 kcalbajo
Codorniz
4,5 g21,8 g134 kcalbajo
Pechuga de pato
28 g19 g337 kcalbajo
Pechuga de ganso
31,8 g22,8 g371 kcalbajo

La pechuga de pato y la de ganso tienen de 28 a 32 g de grasa por 100 g; la de pollo y la de pavo, menos de 4 g.

Aves en lonchas y curadas

Por 100 g
AlimentoSodioGrasaCarbohidratosImpacto en el azúcar en sangre
Pechuga de pollo
74 mg3,6 g0 gbajo
Lonchas de pollo de charcutería
Precaución
890 mg2,5 g1,8 gbajo
Lonchas de pavo
Precaución
1050 mg3,8 g1,5 gbajo
Pavo ahumado
Precaución
1150 mg2,5 g1,2 gbajo
Pastrami de pavo
Precaución
1150 mg5,4 g2,1 gbajo
Tocino de pavo
Precaución
1955 mg18,2 g1,1 gbajo

La pechuga de pollo al natural figura con 74 mg de sodio por 100 g; los productos en lonchas y curados, con 890 a 1.955 mg.

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Preguntas frecuentes

¿Puedo comer pechuga de pato poco hecha durante el embarazo?

No, según las recomendaciones para el embarazo. Las españolas piden cocinar la carne hasta los 71 °C, sin color crudo en el centro, y el NHS británico nombra el pato, junto al pollo y el pavo, entre las carnes que deben quedar sin rastro de rosa. Cocina la pechuga del todo.[1] [4]

¿El pollo cuenta como carne roja?

No. La AESAN recomienda dar prioridad a la carne de aves y conejo y reducir al mínimo la roja y la procesada, y el NHS británico no incluye las aves en su lista de carne roja. El fiambre de pollo y de pavo es otro caso: el NHS lo cuenta como carne procesada.[2] [5]

¿Puedo comer fiambre de pollo o pavo durante el embarazo?

Según el NHS británico, sí, si se mantiene refrigerado y se consume antes de su fecha de caducidad. Algunas páginas de aquí aconsejan además calentarlo hasta que humee, lo que es más estricto que el NHS.[1] [4]

¿Puedo comer paté de hígado de pollo durante el embarazo?

No. El NHS británico incluye el hígado y sus derivados, paté de hígado incluido, entre los alimentos que hay que evitar en el embarazo, por su mucha vitamina A, y las recomendaciones españolas piden evitar los patés que se venden refrigerados.[1] [4]

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Información importante de seguridad

Cada embarazo es diferente, y la diabetes gestacional se maneja de forma distinta según tus mediciones, tu medicación y las semanas que lleves. Las valoraciones y las porciones de esta página son información general — no un diagnóstico, un plan de tratamiento ni un producto sanitario — y no pueden ver tus resultados.

Hipoglucemia:
Si tomas insulina o medicación para la diabetes, comer menos hidratos de carbono de los que tu equipo había previsto puede bajarte demasiado la glucosa. Trata de inmediato una lectura por debajo de 70 mg/dl (3,9 mmol/l), o síntomas como temblores, sudoración, confusión o taquicardia, con hidratos de absorción rápida, y vuelve a medir a los 15 minutos. Nunca uses esta página como motivo para saltarte o reducir una comida que te habían indicado.
Hidratos de carbono y cetonas:
Recortar los hidratos de forma drástica para forzar una cifra a la baja no es seguro en el embarazo: puede producir cetonas. Las guías publicadas fijan un mínimo de 175 g de hidratos de carbono al día durante el embarazo. Unas lecturas que se mantienen por encima del objetivo durante varios días necesitan a tu equipo médico, no una porción más pequeña.
Medicación e insulina:
Las porciones que ves aquí son genéricas y no saben nada de tus dosis de insulina, de la metformina ni de los corticoides administrados para madurar los pulmones de tu bebé, y todo ello cambia cómo te afecta una comida. Nunca ajustes una dosis ni el horario de una comida basándote en esta página.
Seguridad alimentaria en el embarazo:
La glucosa no es lo único que hace que un alimento sea adecuado durante el embarazo. Algunos alimentos con excelentes cifras glucémicas siguen presentando riesgos por mercurio, vitamina A, listeria o alcohol, y eso se valora aparte de las puntuaciones que aparecen aquí. Consulta las recomendaciones de seguridad alimentaria en el embarazo de tu país antes de incorporar un alimento que no conozcas.
Lo que estas valoraciones sí y no pueden decirte:
Los valores de índice glucémico, las valoraciones de impacto y las raciones máximas son promedios poblacionales tomados de tablas publicadas. Dos personas que comen el mismo alimento pueden obtener lecturas muy distintas, así que tu propio medidor es la única medición que te describe a ti. Los datos nutricionales son indicativos por 100 g y varían según la marca, el punto de maduración y la preparación.

Contacta con tu equipo médico el mismo día si: tus lecturas se mantienen por encima del objetivo durante varios días; tienes una lectura por debajo de 54 mg/dl (3,0 mmol/l) o has necesitado la ayuda de otra persona para remontar una bajada; das positivo en cetonas; o tu bebé se mueve menos de lo habitual. Busca atención urgente si aparece confusión, desmayo, vómitos repetidos o una hipoglucemia que no consigues remontar.

Al usar esta guía, aceptas nuestros Términos y Condiciones. Cómo escribimos, documentamos y revisamos este contenido: política editorial.

Fuentes

Elaborado y revisado por Dalo Labs ApS. Las referencias numeradas del texto remiten a las fuentes de abajo. Sin respaldo ni afiliación de ninguna de las organizaciones citadas. · Última revisión: 3 de septiembre de 2026

  1. Ministerio de Consumo / AESAN — Alimentación segura durante el embarazo
  2. NHS — Meat in your diet
  3. CDC — Chicken and Food Poisoning
  4. NHS — Foods to avoid in pregnancy
  5. Ministerio de Consumo — recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles de la AESAN (2022)

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